En la provincia de Santa Fe hay 900 pacientes bajo tratamiento de diálisis dependiente de Pami en riesgo de quedar sin posibilidad de recibir la atención que les permite seguir vivos. En su mayoría son pacientes carenciados (70 por ciento). El problema es debido a los aumentos de precio de los insumos para el tratamiento —en dólares— que no les alcanza a los prestadores para brindar el servicio. Esto llevó a que la situación hoy sea “crítica”, advirtió el nefrólogo Sergio Marinovich, quien preside la Asociación de Prestadores de Diálisis y Transplantes Renales de la provincia de Santa Fe.






























