Un dato subestimado, pero que Salud sin Daño pone de relevancia, es que los residuos generados por el sistema sanitario se multiplicaron por seis en el marco de la pandemia. Claro que en términos de reacción frente a una pandemia que es una crisis global, donde hubo una inmensa inequidad en el acceso a las vacunas y equipos de protección personal (EPP), ventiladores, sobre todo en los países del sur global, la prioridad era salvar vidas.


































