Las tres requieren de dos dosis para completar la inmunización, pero difieren en el plazo entre una y otra y en los requerimientos para su conservación. Además, en función de las aprobaciones obtenidas en la Anmat, se aplican a distintos grupos: la Sputnik V, que en un comienzo no estaba aprobada para mayores de 60, se destinó a la primera población objetivo que fue el personal de salud desde las "primeras líneas" o áreas más cercanas a la enfermedad (terapias, servicios de emergencia, laboratorios y personas encargadas de hisopados) para continuar luego con otros equipos sanitarios y ampliarlo a + 60, una vez que se obtuvo la aprobación para esa franja etaria.