Hace casi dos años que el médico pediatra Juan Carlos Beltramino está jubilado. No por eso está fuera de actividad. Lejos de los elogios discursivos, esos que hablan de reconocimientos y lo ubican en el lugar de referencia en temas de salud, prefiere andar liviano de "bronces" y participar, como hace décadas, del Ateneo de los jueves en el Hospital de Niños (donde se presentan o discuten casos médicos complejos), además de reflexionar sobre los temas más urgentes en pediatría que, en algunos casos, siguen siendo aquellos que estuvieron en agenda durante años, y mantener la costumbre matutina de disfrutar un café en un bar céntrico.



































