De manera sorpresiva, los equipos legales de Blake Lively y Justin Baldoni confirmaron que ambas partes alcanzaron un acuerdo privado para poner fin al conflicto judicial originado tras el rodaje de la película Romper el círculo. La decisión llega a pocos días del inicio del juicio en Nueva York y busca cerrar una disputa que había escalado con múltiples denuncias cruzadas.






























