Simone Biles estuvo brillante el domingo 28 de julio, en todos los sentidos. En su gran regreso a la escena olímpica, la gimnasta estadounidense quiso capturar la luz y no dejarla escapar. La deportista conquistó el Bercy Arena al clasificarse para el concurso completo ejecutando a la perfección su movimiento característico, el Biles II, un doble salto con triple giro en salto.

































