Walter también recalcó que el cuadro de Lucio se agravó en gran medida por la demora en su traslado. "El mayor problema que está teniendo él es por la sangre que perdió, cerca de cuatro litros. Afortunadamente es un toro y llegó consciente al hospital. Él mismo les dio el teléfono de los familiares a los médicos para que avisen. Es muy importante que haya llegado consciente, a pesar del tiempo transcurrido. Cuando lo balearon había mucha gente en el lugar, pero ninguno sabía cómo reaccionar y es lógico, pero la policía sí tenía esa responsabilidad. No dispersaron a los vecinos, no cortaron la calle. No reaccionaron. Cuando alguno de los chicos dijo de llevarlo a Lucio en un auto particular, un policía les contestó que no lo haga y que si Lucio se moría en su vehículo iba a ser culpa suya. ¿Cómo le va a decir así? Cuando hay un accidente de tránsito es lógico no mover a la víctima porque se le puede causar una lesión mayor, pero en un caso así, con una herida en la que la sangre sale a chorros porque se había cortado una arteria principal, lo que hay que hacer es una compresa con algún trapo y llevarlo urgente al hospital. No puede alguien estar media hora desangrándose. Y la policía tiene que tener esa preparación, tiene que saber reaccionar", exigió.