El remís se detuvo poco antes de la medianoche de este martes en la cuadra de calle Obispo Boneo al 2800, el pasajero descendió, entró a una vivienda y volvió al coche con una mochila colgada del hombro. Le indicó un destino al chofer, en el sur de la ciudad, pero en el camino se lo modificó. Al conductor no le gustó la actitud ni la nueva zona de destino, por lo que se generó entonces una fuerte discusión. La situación hizo que el trabajador sienta temor y terminó apretando el botón de pánico. Todo iba a terminar en un importante secuestro de estupefacientes en dos etapas.


































