La familia Caraballo se hizo conocida en Santa Fe y todo el país, a mediados de 2020, cuando una patrulla de Gendarmería Nacional quiso llevarse al carpincho "Pancho", la mascota de la casa que llevaba 5 años paseándose por el barrio San Martín, como si fuese un perro. Pancho fue una de las noticias virales de ese año y su historia recaló en los principales medios del país. Su muerte, presuntamente envenenado hacia fines del mismo 2020, no tuvo la misma trascendencia y menos aún lo ocurrido un año después, cuando en diciembre de 2021 el dueño de casa y varias veces entrevistado por el animalito, quedó detenido como integrante de un clan barrial dedicado a la venta de drogas.




































