Al compás de un tranquilo pero ensordecedor aplauso, los rafaelinos marcharon pacíficamente por 23 minutos y diez cuadras hacia la Jefatura regional, aunque algunos abuchearon al pasar los Tribunales. Protestaban por la decisión judicial de dejar en libertad a los dos acusados - C.D.M. y M. P. - por la muerte en ocasión de robo de Gonzalo Glaría, días atrás. "Estamos todos muy indignados después del fallo del juez, cuando no había razón alguna para haberlos liberado, sin embargo ellos están sueltos y tranquilos en sus casas. A nosotros no nos queda más que esto, unirnos como pueblo y salir a la calle. Así que acá estamos y la vamos a seguir peleando”, dijo a la prensa Gustavo Glaría, padre de Gonzalo.
































