Los especialistas del Instituto de Medicina y Ciencias Forenses (IMCiF) de Chaco que analizaron los huesos hallados en el río Tragadero, consideraron que son humanos y se corresponden a falanges de una mano y de un pie, mientras que para los abogados de la querella efectivamente pertenecen a Cecilia Strzyzowski, desaparecida desde el 2 de junio en Resistencia.
































