Mari Pepe, la cuñada de Germán, destacó que Germán no tiene tatuajes ni señas particulares, pero remarca su gran altura y que “nunca fue barbudo, por más que no se afeitara (su barba) no es voluminosa”; que “sabe mucho del campo y de herramientas (Germán fue apicultor, y, desde hace un tiempo, se desempeña en el sector de reciclaje de la comuna de Ataliva)”; “que le cuesta crear un vínculo, es muy desconfiado, pero a la hora de trabajar, estando en actividad, descarga lo que no puede hacer hablando”. Además, indicó: “tiene diabetes, una diabetes controlada, pero, ahora, tantos días sin su medicación...sí, uno está pensando que un corte, algo que él tenga, una infección, puede ser terrible, sobre todo por el tema de la alimentación, él prefiere los snacks, cosas dulces...Es un niño a la hora de alimentarse”.