En el Siena blanco iba la familia de Gorosito: su esposa, sus tres hijos menores de edad (5, 14 y 15 años), y su yerno de 19. Según Gorosito, Foresto le habría “tirado el auto encima” para luego ponerse a la par y conducir de esta manera hasta llegar a la ciudad. Luego, cuando el suboficial descendió de su vehículo se habría acercado a la ventanilla del conductor del Siena y le habría “pegado una trompada en la cara”, lo que generó que su familia intentara defenderlo. Foresto se habría puesto violento y Gorosito, al ver a su familia en peligro, abrió el baúl en un intento de encontrar algo para pararlo. Según el imputado, al girar con el cuchillo en la mano, apuñaló por accidente a la víctima. Ante esto, el imputado declaró: “Me asusté. Me subí al auto y me fui. Estoy arrepentido, pido perdón. Nunca me pasó algo así, fue horrible”. La versión fue sostenida por su esposa y su yerno. Los hijos, menores de edad, declararon en presencia de su madre, y el Tribunal decidió retirar al público para preservarlos.