A propósito del hallazgo, fuentes consultadas señalan que "los ejemplares de esta subespecie son muy buscados para ser ofrecidos en el comercio de mascotas, al ser uno de los mejores imitadores que existen dentro del grupo de los psitácidos después de los yacos, con una voz muy potente y aguda. Tienen una alta capacidad de aprendizaje, sobre todo en individuos jóvenes, pues conforme van creciendo su capacidad de aprendizaje disminuye. En cautiverio, los ejemplares de esta subespecie se reproducen con relativa facilidad. En los hogares son aves muy longevas, pues pueden vivir cerca de medio siglo".