Las penas más altas -8 años de cárcel e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos- fueron seleccionadas para el exjefe de la delegación, Marcelo Octavio Lepwalts, y el jefe de la Brigada de calle, Cristian Pablo Bogetti, por los delitos comunes de "incumplimiento de deberes de funcionario público y abuso de autoridad; sustracción de elementos de prueba; cohecho; falsedad ideológica de documento público; y tenencia simple de estupefacientes; todos en concurso real". Además, a Bogetti se le atribuyó la autoría de "encubrimiento, agravado por actuar con ánimo de lucro y su condición de funcionarios públicos".