Una historia signada por la violencia de un hombre que no podía aceptar que quien fuera su pareja decidió separarse, y que después de haberla amenazado de muerte decidió cumplir su promesa, apuñalándola en el vientre para provocarle un aborto. Ella sobrevivió, también lo hizo su bebé, y el agresor aceptó pasar 10 años en prisión.



































