Nahir Galarza reconoció, desde el principio, que ella mató a Fernando Pastorizzo. La condena para la joven es inevitable. La discusión se centra en por qué lo hizo y si merece la pena de prisión perpetua por "homicidio doblemente agravado por el vínculo por la utilización de un arma de fuego", o si debería ser condenada por homicidio culposo, que tiene una pena máxima de 6 años.
































