“Ahora que murió mi mamá estamos las tres solas. Yo soy la mayor y quedaron a mi cargo mi hermana menor y mi abuela. Tenemos miedo y queremos que se haga justicia”, dijo ante el juez Cristina Soledad Arbizu, una de las dos hijas de María Cecilia Burgadt, la enfermera salvajemente asesinada días atrás. Luego, su hermana Diana Ariadna le rogó al juez que el acusado quede preso. Ocurrió este martes por la tarde, durante la audiencia en la que Sebastián Julio Adán Maschio, de 49 años, fue imputado por el femicidio de la mujer. En el mismo acto, el magistrado Sergio Carraro dispuso que el detenido permanezca en prisión preventiva.


































