La violencia sigue firme en Rosario. La cuna de la bandera, convertida en la capital del sicariato, sigue sumando víctimas en una saga para la que parece no haber solución ni freno. El viernes 2 de junio, en menos de una hora, dos hombres fueron atacados a tiros en la zona noroeste. Uno de ellos falleció prácticamente en el acto y el otro fue internado en gravísimo estado en el hospital de emergencias, donde falleció en horas de la mañana del sábado 3.



































