La oxitocina es conocida como la “hormona del amor” porque se libera con ciertas acciones relacionadas con los vínculos como besar, abrazar y tener sexo, y su segregación genera sensaciones de felicidad y bienestar. Además, tiene un rol esencial en las contracciones uterinas y en la regulación de la eyaculación. Ahora, un estudio de la Universidad Estatal de Michigan reveló que también podría ser clave en la recuperación cardíaca.


































