La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) prohibió la elaboración y comercialización en todo el país de una marca de arroz. Se trató de un producto falsificado que utilizaba el envase y la imagen de la reconocida marca Gallo para vender su producto al público. Por este motivo se estableció que no cumplía con los requisitos necesarios para venderse al público y se la consideró como un producto “ilegal”.




































