Fue el 14 de mayo de 2018 y bajo la luna de Avellaneda. Ese día, en el cierre de la Superliga 2018/2019, Colón con Eduardo Domínguez en el banco le ganó a Racing en el Cilindro 3 a 1 y de esa manera clasificó a la Copa Sudamericana. Desde ese entonces, ninguno de los entrenadores que pasaron de manera definitiva (Comesaña, Lavallén, Osella) ni tampoco los interinos (Esteban Fuertes y Pablo Bonaveri) lograron volver a ganar un partido de visitante en el campo doméstico del fútbol argentino. Pasaron, desde ese momento, 24 partidos y casi dos años: Colón empató 5 veces y perdió los otros 19 partidos. Una racha que ya es, por lejos, la peor del profesionalismo sabalero saliendo del Cementerio de los Elefantes.



































