Desde la noche de San Juan para acá, no le importa más nada a Colón...ni adentro (jugadores, dirigentes, DT) ni afuera de la cancha (hinchas...socios). No le importó ir al estadio Monumental de River sin su arquero titular, Leo Burián, porque Ignacio Chicco se hizo más grande que nunca con sólo cuatro juegos en el arco sabalero. No le importó llegar con 13 jugadores contagiados por Covid en la previa a este partido tan complicado. No le importó quedarse, antes del primer cuarto de hora, con uno menos por la expulsión de Gonzalo Piovi que evitó lo que era "casi gol" del local. No le importó que River pusiera, desde el vamos, varios titulares. No le importó poner en campo, ante la falta de zurdos, un jugador titular (Nahuel Gallardo) con una práctica y media en Santa Fe. Como no le importó nada, fue, jugó, ganó y gritó: "El campeón del fútbol argentino es Colón".


































