Con pocos entrenamientos encima y apenas un par de charlas con sus nuevos dirigidos, “Pipo” Gorosito salió el domingo al banco de suplentes de Colón y logró una unidad en la visita de Huracán al estadio Brigadier López. Se trató de un punto de partida para un nuevo ciclo que deberá cambiar radicalmente una pobre realidad del equipo, con un comienzo preocupante que solo tuvo 1 punto de 12 posibles en la era Saralegui (justamente en el clásico contra Unión en la fecha 4).




































