Roberto San Juan siempre fue protagonista de novelas positivas en el Mundo Colón: en su momento, la permanencia de "Fatu" Broun bajo los caños y ni qué hablar de la impensada venta de Alan Nahuel Ruiz. En esa relación de idas y vueltas, la tercera fue la vencida: facilitador y manejador de la llegada de Luis Miguel Rodríguez, jugador determinante para llegar a tres finales y ganar la primera estrella de la historia sabalera.



































