Una linda construcción por derecha (a la jugada la abrió Jourdan con un slalom y la limpió Talpone con un centro con veneno), el error impensado del arquero-capitán Facundo Ferrero en no "embolsar" o cortar, el rebote suicida y el animal del gol que volvió a Colón para festejar su gol número 188 del profesionalismo (24 con la sangre y luto) le devolvieron la tranquilidad a un Cementerio de los Elefantes que explotó con el salto del "Puma" en el arco emblemático de la Jota Jota Paso para irse al descanso con la última bola para ganarle 1-0 a Nueva Chicago.




































