Su hoja de ruta marcaba ilusión, esperanza y hasta generaba la sensación de "salto de calidad". Jugó en Italia, en la Liga de España, en un grande de Brasil como Cruzeiro y la rompió toda en Boca, justamente de la mano de Julio César Falcioni, el entrenador que lo pidió para Colón a principios de 2022. Sin embargo, un año después el paso de Juan Sánchez Miño fue una verdadera decepción: lesiones, bajísimos rendimientos y apenas 20 planillas firmadas para intentar competir. Finalmente, en las últimas horas del año pasado, terminó rescindiendo su contrato con la entidad del Barrio Centenario, cuando le quedaba un año más de vinculación.

































