Fue un día movido y plagado de concreciones. Por un lado, la reunión de los dirigentes con el representante del Pulga Rodríguez. Y a pesar del pedido, casi formulado a manera de ruego, por parte del tucumano de provocar su salida de la institución a seis meses de la terminación de su contrato, se llegó a un entendimiento y el Pulga seguirá en Colón hasta la terminación del vínculo. Será un problema menos para Domínguez, que ya estaba mirando -de reojo y con preocupación- el poco potencial que le estaba quedando en su sector ofensivo.


































