El 1 de noviembre de 1970 se jugó un clásico clave. No fue decisivo, pero sí determinante. "Si Unión empataba el partido, ellos se salvaban y nosotros nos íbamos, porque nos salvamos por un punto", decía el "Lobo" en una entrevista con El Litoral y Enrique Cruz (h). Solo hubo una emoción en aquel encuentro, cuando a los 38 minutos del segundo tiempo, José Luis Motura marcaría el único gol que cortaría varias rachas: en primer lugar, los 32 partidos sin ganar en condición de visitante; pero también la peor en la historia del clásico para el conjunto sabalero (11 partidos, desde 1958 hasta 1970, con siete derrotas y cuatro empates).


































