Si algo está vigente en el menú del día en el fútbol en general y en el argentino en particular son las cábalas. Es por eso que, para el corazón y el recuerdo del hincha sabalero, la poderosa marca Kelme quedará vigente para toda la vida. Es que con ese ropaje, de origen europeo, el Club Atlético Colón de Santa Fe rompió una sequía de 116 años, bordó su primera estrella y gritó "¡Campeón!".



































