El encuentro entre Colón y Atlético Rafaela estaba programado para las 18 de este lunes, pero de a poco comenzaron los rumores: los jugadores sabaleros habían tomado la decisión de no presentarse a jugar el encuentro.
Sabido es que la institución mantiene una importante deuda económica con el plantel. La semana pasada los encuentros entre las partes se sucedieron y habían llegado a un acuerdo. Si bien el viernes el plantel no se presentó a entrenar, estaba garantizada su presencia en el juego de hoy.
Entonces, ¿qué pasó?. Una vez más el club no cumplió con su parte y no pagó, lo que incrementó el malestar de los jugadores profesionales. Estos, cansados de promesas incumplidas, recurrieron a la medida de fuerza como cualquier trabajador al que se le adeudan varios meses de su salario.
Esto motivó otra reunión en el predio del club, a la vera de la autopista Santa Fe - Rosario, entre los futbolistas, dirigentes y representantes de Futbolistas Argentinos Agremiados (FAA). Hasta allí habría llegado, entre otros, Germán Lerche, a quien los jugadores habrían echado a empujones. Ya no le creen más.
A todo esto corría el reloj y no se llegaba a un acuerdo, hasta que poco antes de las 18 desde el predio del club, donde se habían agolpado muchos hinchas, Rubén Moncagatta, que estaba reunido con los jugadores, decía a los medios de prensa que el partido iba a jugarse a las 20.30. Habían solicitado su retraso para poder resolver este nuevo-viejo problema. "Lo importante es que el partido se juega", repitió una y otra vez el dirigente.


































