No es un juego de palabras, mucho menos de nombres, solo los diferencia una letra. Uno es Fernández, el otro Galván. Uno es santafesino, con rodaje; el otro es tucumano y recién arranca en el mundo del fútbol con 19 años. Mientras Brian Fernández se acerca —de a pasitos, pero avanza—, el juvenil siempre elogiado por los entrenadores de la AFA tiene una gran chance de ir a la MLS de los Estados Unidos.



































