Siempre se habló de las cuatro patas: técnico, dirigentes, jugadores y la gente. Se podría decir en pandemia que el último rubro (o sea los hinchas) no "pesa" por estas horas, aunque el cielo de Santa Fe parece Navidad o Fin de Año al momento de escribir estas líneas. Y no es apología de nada. Es lo que llega, en forma de ruido, de las calles y barrios de esta siempre castigada ciudad de Garay. Yo lo escribí antes: en medio de esta mierda que nos toca vivir, el fútbol le puede dar un ratito de alegría a la gente. Y eso hizo Colón con su pueblo: lo hizo olvidar que nos cagamos muriendo sin distinción: pobres, ricos; hombres, mujeres; niños, jóvenes, padres, abuelos. Desde ese punto de vista, la ronda está paga.




































