Esta situación no es nueva en el Rojo. De hecho, dos meses y medio atrás ya se había dado una visita más acotada con el mismo objetivo. El 9 de agosto y antes de un partido frente a Estudiantes de La Plata, los ocho máximos referentes habían ido hasta Domínico y habían tenido una charla calificada supuestamente como en buenos términos con Rodrigo Rey, Iván Marcone, Federico Mancuello, Alexis Canelo, Joaquín Laso y Gabriel Avalos. Es decir los más grandes y experimentados del plantel. Esta vez la apretada fue en peores términos y mucho más masiva: todos los jugadores de un lado, 25 barras del otro. En el medio, un club que vive horas complicadas y donde los dueños de la tribuna parecen manejarse como los dueños de todo.