Volvió Ema Brítez justo en el momento que su propio club se quedó sin grandes nombres rutilantes adentro de la cancha (si bien nunca tiraron manteca al techo, esta vez no vino nadie de peso), con un puñado de chicos tirados a la parrilla porque el club decidió gastar casi toda la plata en ladrillos. Y volvió Brítez en el momento que el vecino de enfrente, al que Ema Brítez le quiere ganar siempre, refregaba su primera estrella. Dos cosas, por lo visto, le sobran a Ema Brítez: primero, pertenencia en serio y no desde el vacío relato; después...le sobran "huevos". Lo más fácil, en todo sentido, era quedarse en Florencio Varela, multicampeón de copas continentales (Conmebol Sudamericana 2020 y Recopa Sudamericana 2021). Esa era una zona de confort en serio.