Pasó un tren pero no es el único. El torneo está tan parejo, que Unión perdió una oportunidad propicia para trepar a la punta de la tabla (como ocurrió en las cinco primeras fechas), cuando perdió por goleada ante un Tigre que llegó muy de “capa caida” a ese partido y no le pudo ganar a un Riestra que se dedicó a defenderse de manera alevosa y premeditada. El empate ante Lanús fue bueno y cotiza, aunque la producción futbolística del equipo ha caido. El claro ejemplo, ya que menciono el partido con Lanús, es el rendimiento de Simón Rivero, que debe haber jugado el partido más intrascendente desde que apareció en el equipo y rápidamente hizo olvidar la ausencia de Luna Diale. No gravitó. Como tampoco lo hizo Vargas. Y Unión perdió esa sociedad que venía dando muy buenos resultados, algo que trajo lógica consecuencia en el rendimiento del equipo. De todos modos, Lanús no fue más que Unión. El empate fue el corolario de un partido parejo y discreto. Unión estuvo a la altura como lo estuvo siempre, salvo en esa actuación muy mala ante Tigre.
































