La asamblea extraordinaria de socios, que con 335 tatengues se transformó en la más concurrida de los últimos años, aceptó por unanimidad —a pesar de varios momentos “calientes”— que el tema de la famosa deuda del club para con el presidente Luis Spahn derive en la figura de una auditoría a la que prefirieron nomimar como “Comisión Auditora de Asociados ad honorem”. Desde hoy, acorde a la promesa de asamblea, en los famosos transparentes de la sede social estará “pegado” el detalle de los 5.550.073 dólares que Spahn, su hermano y sus hijos —al decir del propio presidente— aportaron al club en estos diez años de gestión.



































