En 2017, Franco Pardo debutaba con mucha ilusión en la primera de Belgrano, en un partido ante Vélez. Por entonces, tenía 20 años y su sueño era triunfar en el club que lo recibió desde muy chico. No fueron muchos los partidos con la celeste de Belgrano. De inmediato llegó la chance de Estudiantes de Río Cuarto, el fútbol de Chile y All Boys. En el albo de Floresta, su actuación despertó elogios. En agosto del año pasado, el sueño de Franco Pardo era jugar en Primera División y Unión se le puso en el camino. No dudó. Rescindió el vínculo con All Boys a cambio de 45 mil dólares de compensación, quedándose el club con el 10 por ciento del club que le compre el pase. Pardo fue una apuesta, no tanto por edad (tenía 26 cuando llegó a Unión) sino porque venía de una categoría inferior y debía demostrar que tenía nivel para jugar en Primera. Lo hizo. Y hasta aprobó el desafío de ser el volante central en un partido de tamaña exigencia e importancia para Unión como fue el encuentro con Tigre de finales del año pasado, cuando debía ganar y esperar otros resultados que, finalmente, se dieron y así pudo mantener la categoría.



































