Cuando Unión perdió con Argentinos Juniors, decía que a este equipo le faltaba algo más que un nuevo técnico. Y diez u once días después, el concepto no cambia. Algo de mejoría se vio con Tigre, pero se dio un paso atrás con Arsenal. Iba ganando, jugaba mejor que el rival, pero a la hora de asegurar lo que tanto le está costando (ganar un partido), flaqueó. Y en el final, Arsenal se lo terminó ganando de prepo, por insistente, mostrando más confianza y eso a lo que nunca se debe renunciar: actitud.

































