"No es fácil jugar por el descenso. En el primer tiempo no hicimos nada bien, no nos sentimos identificados para nada con lo que se hizo en esos 45 minutos, la charla del entretiempo nos hizo cambiar sustancialmente para afrontar el segundo y ahí fue otra cosa", dijo Claudio Corvalán en la charla con El Litoral luego del partido. Realista y contundente. Hoy Unión, siendo el último en la tabla anual y apenas 6 puntos por encima del penúltimo de los promedios (Sarmiento) con la misma cantidad de partidos, no puede pensar en otra cosa que no sea la de mantener la categoría. Cuesta decirlo, pero es lo que hay. Todavía falta mucho, pero la principal urgencia de Unión es la de empezar a ganar partidos. Y la falta de gol (es el equipo con menor cantidad de goles a favor del torneo) es una de las respuestas a esa orfandad casi total de victorias. Pero no es la única.


































