Dos travesaños que dijeron que no, dos cabezazos que se fueron acariciando ese gol que necesita para vivir y un par de opciones despilfarradas. Fue un poco más en todo: actitud, tenencia, empuje, generación. Pero no hay caso con el gol, no se le dio y eso a esta altura es algo demasiado peligroso. En realidad no es algo de ahora, ya que llegó a 18 igualdades y es el equipo con más empates del fútbol argentino.





































