El golpe del martes a la noche fue duro en todo sentido. Primero, porque Tigre que estaba último le ganó (con ayuda arbitral indudable) a uno de los mejores equipos de la temporada como Godoy Cruz y salió del fondo. Después, porque se perdió 2-0 con Central Córdoba en el Madre de Ciudades, quedando en línea de descenso a tres fechas del final. Y por último, lo que encendió las alarmas fue el muy mal funcionamiento y la levedad como se había dado contra Platense en Vicente López.


































