Los aciertos se han sucedido en estos últimos tiempos. Desde que Unión anunció, allá por el 28 de agosto del año pasado, la contratación de Roberto Battión (junto con Limia y el Turquito Amut) para la secretaría técnica, se tomaron determinaciones futbolísticas que cambiaron el rumbo y potenciaron el plantel. A saber: 1) Cuando llevaban menos de un mes de trabajo, tomaron la decisión de cortar el ciclo de Azconzábal al frente del equipo; 2) Apuntaron a un técnico que para muchos resultó ser un "tapado" como Gustavo Munúa y hoy muchos lo comparan con el proceso exitoso del "Cacique" Medina en Talleres; 3) Casi todos los jugadores que se fueron del club no habían tenido rendimientos que ameriten su continuidad; 4) Se trabajó mucho para que siga un jugador como Roldán, que también hizo mucha fuerza para continuar en Unión cuando había recibido propuestas de clubes más apetecibles en lo deportivo y quizás también en lo económico, caso Talleres de Córdoba o Defensa y Justicia; 5) Los jugadores que se han incorporado están empezando a dar resultado (Álvez, Peralta Bauer y Jaurena), en tanto que Polenta es el que llegó con los mayores pergaminos y es el que, a priori, brinda mayores garantías de rendimiento; 6) Y aquí lo más importante: Munúa ha mejorado a este plantel, le dio funcionamiento, identidad, potenció a los jugadores y levantó el nivel de todos.


































