Belo Horizonte nos recibió con la calidez habitual de esa temperatura que la acompaña durante gran parte del año. Sea invierno o verano, hay una media que supera largamente los 25 grados, que se torna un poco más agradable por la noche pero que “pega fuerte” durante el día. “Que mañana, cueste lo que cueste, que mañana tenemos que ganar”, se escuchó en el vuelo que los enviados de El Litoral compartieron con muchos hinchas de Unión, desde Rosario a esta ciudad con una escala de 3 horas en el imponente aeropuerto El Galeao de la no menos imponente Río de Janeiro, que se prepara para una tradición: los carnavales. En realidad, todo Brasil se prepara para eso y este es el motivo por el que este partido revancha no se jugará en el Mineirao y se trasladará al Arena Independencia, un estadio más chico y en el que, hasta el mediodía de este miércoles, se llevaban vendidos casi 12.000 boletos de hinchas del Mineiro, que seguramente lo llenarán y brindarán ese apoyo bullicioso al que tan habituados están los torcedores en este país.



































