"Somos un equipo competitivo", "los partidos que perdimos se definieron por detalles", "muchos de los partidos que perdimos es difícil explicar por qué se perdieron", son algunas de las frases que empleó Gustavo Munúa antes de este difícil viaje al cilindro de Avellaneda. Tiene razón el técnico de Unión. En lo futbolístico, fue así. Ningún equipo lo apabulló ni lo pasó por encima. Pero los partidos se perdieron y los puntos se dejaron en el camino porque aquella capacidad de gol que tuvo hasta la fecha 13, con una amplia gama de jugadores capaces de anotarse en el arco rival, hoy ya no existe. Y debe retornar de manera urgente.

































