La famosa serie de Netflix narra la historia de un grupo de personas que deciden convertirse en jugadores de un misterioso juego de supervivencia. Se la llama El Juego del Calamar. Y en Santa Fe, el que logró sobrevivir fue justamente el calamar, aprovechando errores defensivos de Unión (sobre todo el de Brítez en el primer gol), cierta complicidad del árbitro y un rival que se encontró con una pared infranqueable: la del arquero Luis Ojeda, justamente nacido futbolísticamente en las inferiores rojiblancas.


































