Un timonel desprevenido padeció las consecuencias de la fuerte bajante del río al quedar barado frente al Yacht Club Santa Fe, el miércoles por la mañana. Debió ser socorrido por otra embarcación que en una maniobra de rescate pudo retirarlo. Para ello se tuvo que escorar el velero para que el quillote salga del barro del fondo del río, con la utilización de la potencia del motor y tirando de cabos sujetados entre una y otra. La escena fue captada por un reportero gráfico de El Litoral.


































