En febrero pasado, el servicio provisto por el Acueducto Desvío Arijón cumplió su primer aniversario de vida en Santo Tomé. A lo largo de ese tiempo, el sistema se encargó de llevar agua potable y de calidad desde el río Corondá hasta esa ciudad, pasando previamente por Desvío Arijón y Sauce Viejo. Más allá de sus bondades, lo llamativo de esta millonaria obra —que comenzó a desarrollarse en 2011 y demandó una inversión superior a los $ 850.000.000— es que en estos primeros 14 meses de actividad ya se rompió en cuatro oportunidades. Así lo informó la Municipalidad en cada ocasión que aparecieron fallas.


































