Florencia Arizpe David tenía siete cuando fue con mamá a ver un concierto de la Orquesta Sinfónica Provincial. Y ocurrió quizás una epifanía de vida: la niña de aquel entonces vio entrar al escenario un arpa imponente, dorada, preciosa. Fue en ese momento que decidió estudiar ese instrumento, y nunca paró. Hoy tiene 22 años y fue seleccionada para participar de uno de los dos certámenes más importantes a nivel mundial: el USA International Harp Competition, una suerte de "meca" de los jóvenes arpistas de todo el mundo.

































