Tras la muerte del Brigadier López y de su viuda, años más tarde, sus hijos venden la casa en 1872 a Daniel de La Torre y "la familia que habitó en ese entonces le hace importantes modificaciones. Cuando nosotros pensamos en el Brigadier, pensamos en la fachada, pero no corresponde a su época sino que es 50 años posterior al momento en que vivió. Se convirtió en una casa a la moda para 1870 con elementos de lenguaje clásicos", agregó Calvo. En la casa actual se conservan puertas y rejas con más detalles clásicos que corresponden a las modificaciones de Daniel de La Torre, pero también hay algunas que se conservan de la época del Brigadier, que eran más simples.